Julio 26 | Arzobispo de Cali invita a caminar por la vida de los líderes y lideresas de Colombia

Nos ponemos de pie y nos reunimos en plantón este viernes 26 de julio a las 5:00 p.m., en la plazoleta de San Francisco, para manifestar desde Cali que la vida humana está por encima de diferencias y enemistades, de poderes y riquezas.

Amamos la vida y por eso defendemos la paz, como acuerdo de convivencia, de respeto de derechos y cumplimiento de deberes entre los colombianos todos.

Defendemos el cumplimiento de los acuerdos firmados por el Estado con las FARC y el respeto por la vida de quienes dejaron las armas.

Reclamamos garantía de que las armas de la nación y de los particulares autorizados a llevarlas no estén siendo usadas para eliminar personas, sino para someter a la ley y a la justicia a quienes tengan esos objetivos criminales.

La sospecha y desconfianza generadas sobre el Estado por fenómenos como el paramilitarismo, la autodefensa, los llamados falsos positivos y la llamada limpieza social, deberán superarse con la transparencia certificada de las instituciones y de las organizaciones de seguridad privada.

Es hora de actuar y de ponerle fin al silencio y a cualquier forma de complicidad con la tragedia de asesinatos selectivos y contra reincorporados en los territorios. Es la hora de la verdad ante los jueces y de la solidaridad social para proteger las vidas amenazadas.

Llamamos al Gobierno y a quienes están en la subversión y en la ilegalidad a propiciar acercamientos, a explorar permanentemente las vías del diálogo y de la sujeción a justicia.

A todo hombre y mujer implicados en la violencia y en las actividades criminales e ilegales, se le brinde la oportunidad de ser parte de la solución y salida de esas realidades.

Desde la Iglesia católica de Cali, unimos nuestra fe en Cristo Jesús y nuestra oración a la defensa y protección de toda vida humana.

Por lo mismo, urgimos al cambio mental y práctico del concepto violento de seguridad y de “enemigo interno” que han alimentado la guerra, la polarización y tragedias sociales como el desplazamiento y el exilio, la desaparición y muerte de millares de personas.

Dios bendecirá a quienes ayudemos a impulsar estos propósitos de vida y de paz, para su gloria y alabanza. Amén.

+Darío de Jesús Monsalve Mejía
Arzobispo de Cali