“DEMOS EL PRIMER PASO”

Monseñor

Por: +Darío de Jesús Monsalve Mejía

Arzobispo de Cali

 “DEMOS EL PRIMER PASO”

 Del 9 al 16 de abril celebraremos la Semana Santa, la que hace santas todas las semanas del ciclo anual, centrándolas en la Cena Dominical, en la celebración eucarística de la resurrección del Señor. “Despierta tú que duermes y levántate de entre los muertos, y te iluminará Cristo”: es el eco de los primitivos himnos cristianos, recogido por Pablo en su carta a los Efesios (5,14).

La Pascua Anual 2017 se enmarca en una coyuntura universal de incertidumbre y desaliento, en una sensación de retroceso y de miedo al futuro, de pesimismo y sumatoria de hechos negativos. También Colombia se ve envuelta en la misma atmósfera, más pesada aún por la grave polarización partidista y el afán de hacer irrelevante el proceso de paz, de generar crisis de gobernabilidad y de atajar al pueblo, a esa ingente mayoría que exige cambios urgentes y transformaciones inaplazables. El miedo al futuro se une, en nuestro país, con el pánico a la verdad, con la incapacidad de afrontar el pasado violento, rompiendo el círculo entre acumulación de la riqueza, violencia y corrupción, hegemonía y engaño.

Sobre el horizonte, agitado por los coletazos de una historia que se resiste a la revisión y cambio, Colombia vive el anuncio de la ya próxima visita del Papa Francisco al País, hecho el pasado 10 de marzo, bajo el lema “Demos el primer paso”, prevista para los días del 6 al 10 de septiembre. En el anuncio, los organizadores del episcopado, en cabeza del Señor Obispo Castrense, Fabio Suescún Mutis, presentaron el afiche oficial de la visita, subrayando que “el primer paso” , ejemplarizado en el Santo Padre que camina, significa “dar el paso y comenzar a construir y soñar con la reconciliación y la paz; porque todo cambio comienza con la conversión del corazón; todo cambio necesita un momento para volver a encontrarnos, un momento para descubrirnos como Nación, como País, que se refleja en la figura precolombina colombiana”.

“La visita del Papa Francisco es un momento de gracia y alegría para soñar con la posibilidad de transformar nuestro país y dar el primer paso. El Santo Padre es un misionero para la reconciliación”. “Dar el primer paso es volver a acercarnos a Jesús, volver a encontrarnos con el amor de nuestras familias, a desarmar las palabras con nuestro prójimo y tener compasión con quienes han sufrido”, subrayó Monseñor Suescún Mutis.

En la tradición de la fe judía, la palabra “pascha”, “pesach”, que hoy designa la fiesta de la resurrección de Jesús, se refiere a aquella noche en que DIOS PASÓ con su ala protectora para salvar a su pueblo y conducirlo fuera de Egipto. De ahí el significado más original de “salto” (Yahveh “saltó más allá” de las casas de los israelitas, marcadas con la sangre del cordero sacrificado, perdonándolas). O también, su significado más común, “paso”, para indicar el PASO DEL MAR ROJO, de la esclavitud de Egipto, a la Alianza prometida, pero, sobre todo, el PASO DE CRISTO de la muerte de cruz a la nueva vida de la resurrección.

La luz de la Vigilia Pascual ilumine nuestra noche y marque el paso, de las tinieblas del odio y del pesimismo, a la esperanza de una vida que no esté bajo el imperio de organizaciones armadas por fuera de la ley, de la amenaza constante de los violentos, sino en la construcción colectiva y constante de la convivencia y de la paz con justicia social. Que el viaje del Papa Francisco a Colombia, en esa tradicional Semana por la Paz, sea también para nuestra sociedad colombiana, parodiando el título del español Eduardo Punset, un “viaje al optimismo” de una paz posible, a las claves de nuestro futuro.

Con el Papa Francisco, dispongámonos como Nación entera a DAR EL PRIMER PASO. La Semana Santa 2017 congregue a las mayorías de Colombia en la oración y celebración, en la reflexión y el silencio interior, en la unidad familiar y de vecinos, para que Jesucristo sea Palabra y Sacramento, Cuerpo Eclesial y Humanidad abierta al Don de Dios, imagen viva e imagen representativa del dolor que se transforma en victoria, de la muerte que se vuelve mero PASO a la Eternidad con Dios.