ANTE ABUSOS SEXUALES POR CLÉRIGOS

CONVOCATORIA DEL ARZOBISPO DE CALI PARA INICIAR LA CUARESMA, 1º DE MARZO, HACIA LA PASCUA 2017

“Estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «la paz con ustedes». Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. Jesús les dijo otra vez: «la paz con ustedes»” (Juan 20,19-21a).

Hoy también, en medio del “encierro” por nuestros miedos, por nuestros sentimientos de culpa y de tristeza, llevando las heridas de nuestros pecados y, del juicio y condena que el mundo descarga sobre la Institución de la Iglesia Católica, la presencia de Jesús resucitado y vivo en medio de nosotros, nos libera y reanima. Necesitamos experimentar esta paz que solo Él da, restaurando nuestra sana autoestima, sanando con sus cicatrices de Crucificado, nuestras heridas de pecadores, y fortaleciendo la confianza traicionada.

Nada más oportuno que el inicio de la Cuaresma, preparación a la Pascua anual 2017, para actualizar, con el signo de la cruz de ceniza mezclada con el agua bautismal, el próximo miércoles 1° de marzo, nuestro encuentro con el Señor Resucitado.

El itinerario de Cuaresma y Pascua, nos llevará, desde nuestra verdad de pecadores, envueltos por la misericordia divina, hasta la restauración de nuestro ser misionero y pastoral: «como el Padre me envió, así los envío yo. Reciban el Espíritu Santo». Y a renglón seguido les confía la potestad de la misericordia y del perdón divino (Juan 20, 21a-23).

Con la Iglesia Universal, nuestra Iglesia de Cali experimenta el dolor, la vergüenza y la indignación por el crimen del abuso a menores, cometido por clérigos o personal de Iglesia. Reiteramos el compromiso a observar CERO TOLERANCIA a estas conductas, denunciadas por los mismos menores, por sus padres o parientes, o por cualquier persona que las conozca.

Es deber nuestro pasar de la consideración del pecado a la del crimen en estos casos tan dolorosos. Es deber de todos denunciar ante las autoridades legítimas estas situaciones. Es deber nuestro escuchar, acompañar y defender los derechos de las víctimas y su reparación integral, incluida la justa reparación económica, que estimen los jueces, mediante un debido proceso, en los estrados judiciales.

Es deber nuestro pedir PERDÓN de manera real y cierta, a los afectados, a sus familias, y a las comunidades en donde sucedan estos hechos. Igualmente, a la sociedad, en la que nuestra Iglesia construye, con el Evangelio del Amor, la sociedad conyugal y familiar. A todas las familias católicas, a las numerosas instituciones educativas en las que la Iglesia forma personas y ciudadanos con los valores del Evangelio, a los casi dos centenares de parroquias en la Arquidiócesis, a los numerosos movimientos laicales y grupos apostólicos, LES PEDIMOS PERDÓN POR OCASIONAR TANTO SUFRIMIENTO. Su identidad de cristianos católicos salga fortalecida de esta terrible prueba a la que está siendo sometida la institucionalidad de nuestra Iglesia.

Convoco a todos, hombres y mujeres, a tener la lucidez del discernimiento y de la unidad eclesial en estos tiempos de tormentas mediáticas, y a proseguir con la valentía de la verdad, del perdón, y de la reparación y garantía de no-repetición, el camino de fidelidad y misión que nos trazan el Señor y la Iglesia.

Que el tiempo de Cuaresma que vamos a vivir, nos sirva para la purificación de los pecados, y a través de la oración, el ayuno, la penitencia y la limosna, nos preparemos más y mejor para la celebración de la Pascua, y así poder ser resplandor del Resucitado donde nos encontremos.

Los bendigo con afecto y consideración de pastor.

 

 

+DARÍO DE JESÚS MONSALVE MEJÍA

Arzobispo de Cali

 

Santiago de Cali, febrero 22 de 2017, Fiesta de la Cátedra de San Pedro